16 de 06 de 2009

QNE: Precaución, Hombres Colaborando

Hace unos días, en la sala de espera de una oficina pública, escuché una conversación que además de divertirme por un buen rato, me hizo pensar: realmente ¿quién entiende a las mujeres?
-¿Por favor Susana podrías cuidar mi lugar  unos minutos? Tengo que salir urgente –preguntó una de las empleadas del lugar a su compañera de turno.
- Por supuesto, no hay problema, ¿ocurre algo? – indagó su colega dispuesta a aceptar el pedido.
-Sí, –respondió la mujer con expresión alarmada–. Mi hija menor está enferma y mi marido va a llevarla al doctor. Luego de un instantáneo silencio reflexivo procedió a explicar el motivo de su intranquilidad: “Es que me preocupa que no sepa explicarle bien al pediatra los síntomas de la nena. A veces tengo la sensación de que los hombres no saben preguntar”.
- ¡¡¡No es una sensación, es la pura verdad!!!- irrumpió con ímpetu una voz femenina desde la oficina contigua provocando las carcajadas del resto de las empleadas y de quiénes aguardábamos ser atendidos. Acto seguido, las críticas feministas lanzadas hacia el sexo opuesto instalaron el debate durante unos minutos.  Finalmente, la mujer dejó el trabajo para ir en busca de su “tranquilidad”.

En la silla, y mientras esperaba mi turno, comencé a imaginar  la idea central de esta columna. ¿Acaso no somos las mujeres las que vivimos quejándonos de la poca colaboración que recibimos de los hombres con argumentos como?: “No esperes a que todos los días te pida lo mismo Roberto, es solamente sacar la basura”, “¿Hace falta que tu madre choque con la mesita para que cambies la ampolleta?”, “Te dije que las puse en su lugar, si fueras tú el que ordenara sabrías donde están”.
Pero la culpa de que ellos retocen en sus aposentos, sueltos de obligaciones y remordimientos, mientras nosotras desplegamos habilidades moluscas en el afán de multiplicar nuestros brazos para cumplir con todas las tareas del hogar, no es solamente suya. A veces, en nuestra obsesiva necesidad de controlar cada detalle, preferimos hacernos cargo de todo, en vez de delegar y confiar en nuestros hombres. Tal vez porque nos olvidamos que el aprender viene del hacer o porque estamos convencidas de que nosotras podemos hacerlo mejor, los excluimos de la repartición de las tareas domésticas. Si se disponen a preparar la cena,  irrumpimos en la cocina por diferentes motivos, proponiendo sutilmente consejos mientras lamentamos de antemano la enormidad de platos que tendremos que lavar luego del gourmet. Si les pedimos que vayan al supermercado nos quedamos rezando para que recuerden todo lo de la lista y ponemos cara de bruja cuando regresan con una infinidad de productos embutidos y una cuenta que supera sobremanera a la que estamos acostumbradas a pagar. Nos reímos de sus métodos de limpieza, subestimamos sus consejos y, sobre todo, criticamos esa habilidad para simplificar todo tildándola de vagancia. Reclamos que más tarde ellos usarán en nuestra contra para desligarse de cualquier obligación a asignar.
Por eso, la próxima vez que nuestros hombres tengan la intención de colaborar en algo, seamos más inteligentes. Esbocemos sonrisas de oreja a oreja y digamos radiantes: “Sí, mi amor hazlo que siempre te sale mejor”. Ellos a gusto con su ego lo resolverán a su manera y nosotras dispondremos de un tiempo extra para hacer los que nos venga en gana.

*Más columnas Quién nos entiente (QNE) de Virginia Palazzi

13 comentarios

Vanidades > QNE: ¡Qué viva la celulitis!

30 de junio de 2009

[...] columnas de Quién nos entiende (QNE) AQUI var addthis_brand = "Taconeras"; var addthis_header_color = "#ffffff"; var [...]

maritza

25 de junio de 2009

me confieso chicas... yo soy de las q piensa q si quieres q algo quede bien hecho no le pidas a nadie q lo haga por ti.... y veran pq ... si le pido q lave los platos la cocina queda mas mojada q los platos q lavo...si pido q compre algo en el supermercado me trae probablemente lo q pedi pero en tamano extragrande q termina danandose en el refrigerador....gracias por escribir el articulo realmente me hizo reir

viki

23 de junio de 2009

Con mayor razón ivonne dejalo que te enseñe y de paso que trabaje él, y tú finge no entender para que las lecciones continúen.Por lo menos a mí me funciona jajaja Gracias a todas por sus comentarios divertidos y creativos

ivonne

23 de junio de 2009

Me pasa todo lo contrario!!!!!!!!, mi marido quiere hacer todo él, me siento estúpida a veces porque tooooooooooooooooooodo lo critica nunca está conforme con lo que uno hace, ( o no quedó muy limpio, o le falta esto, o gastaste mucho, ooooooooooooo)

lupita

19 de junio de 2009

EXELENTE reportaje entre lo que me reia de diversion me reia de nervios al pensar que pudieran estar hablando de mi jaja

lucy

17 de junio de 2009

buenisima la nota y muyy divertida....saludos!!!!

Maris

17 de junio de 2009

Ingeniosa la nota.La verdad ¿Quien nos entiende? Nuestro espíritu complicado y feminista nos tiende a veces esas emboscadas, en donde caemos víctima de nuestro propia naturaleza. Me divertí mucho leyendola y me sentí plenamente identificada.-

Hugo

17 de junio de 2009

La verdad que nunca te vi: ir al super, bordar, barrer, o tender la cama...Menos lavar tu auto...Si reconozco que sos ingeniosa, perfeccionista y emprendedora y es buena la nota. TU PAPA

fabita

17 de junio de 2009

hola amigos, no puedo negar me me rei mucho de esta nota, tambien debo admitir que mi novio es un 7, vive solo, se preocupa de todo, incluso mas que yo, aunque si es derrepente simple para encontrar ciertas respuestas, por ejemplo a todas sus poleras, en el mismo lugar, se les hizo un pequeñisimo piquete en la parte de abajo, el lo tribuyo a que la lavadora le hacia esos hoyitos al lavarlas, hay le tube que explicar que midiera la altura de los piquetes con la de la ebilla dl cinturon, pucha que me supe reir, hasta el dia de hoy lo molesto con que el pensaba q la lavadora se confabulo en su contra, jajjajja, en definitiva ambos somos despistados, pero en temas hogareños asumo q me gana.

Enrique

16 de junio de 2009

PERDON???!!!... todo en la misma bolsa!... yo siempre me e considerado un hombre diferente al resto, colaborador en cuestiones domesticas, hasta hacendoso se podria decir y por esto e aguantado mas de una vez la burla de mis amigos, compañeros de estudio y del trabajo... esta vez debo decir que estoy en desacuerdo con la escritora, hasta creo que muchos hombres somos mejores, limpiando (por nuestra destreza y fuerza para levantar muebles) mejores cocinando (por que tenemos mas paciencia para encontrar el punto justo) y cuidando a nuestros hijos (por que mentalmente tenemos edades parecidas)... yo cocino, coso, limpio, cambio pañales en segundos, etc. si mi novia no fuera tan hermosa no la necesitaría para nada... pero ustedes mujeres sin nosotros ahi para darles una mano o para complicarles el dia no serian NADA! chau!

VERONICA

16 de junio de 2009

me siento totalmente identificada....... realmente quien nos entiende ...... te felicito por la nota me diverti mucho ....... y me hizo pensar en que hay que empesar a rezongar menos y disfrutar mas de esos pocos pero valiosos momentos en que nuestro hombre se anima a hacernos un favor.

Marti

16 de junio de 2009

La gran mayoría de los hombres no están en los detalles. Si falta algo, no se dan cuenta. Si algo está de más, no les incomoda. ¡Ellos nos obligan a indicarles qué hacer y cómo! Por supuesto, únicamente en lo que concierne al hogar, la limpieza, la estética... Pero a la hora del mantenimiento del auto, de las cuentas, de los arreglos eléctricos, etc., ¡nada mejor que tener un buen hombre a mano! (Aclaro: buen hombre)

Rosemarie

16 de junio de 2009

Me llego hasta lo mas profundo ...yo soy asi, me vivo quejando que mi novio no tiene iniciativa, que tengo que pedirle todo casi con un manual de instrucciones , pero no me fijo que cuando el hace algo lo corrijo, le indico como lo haría yo o pongo mi mejor cara de bruja.. es verdad que si bien los hombres son mas torpes en algunos sentidos, nosotras tenemos eso de sentir que lo hacemos mejor que nadie, que nunca quedará bien si no lo hago yo.. este post me hace refleccionar en que realmente algunas de nuetras acciones y actitudes son las responsables de tener machos dependientes, un tanto cómodos y con poca iniciativa..si finalmente se eqivocan..que ams da!?? cariños y gracias

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