07 de 09 de 2009

QNE: Y todo por un mordisco

Sin darnos oportunidad de elegir nuestro destino, el antiguo testamento lo planteó al  principio de los tiempos. En el instante mismo en que Eva renunció al paraíso, sucumbiendo ante el  jugoso y apetecible mordisco del fruto prohibido, las tentaciones se apoderaron de la humanidad y, sobre todo, de nuestro género, como castigo de por vida. A las mujeres, más que a los hombres, hemos aprendido a ejercer  la fuerza de voluntad.
“Antes nos casábamos bien jovencitas, no como ahora que esperan pisar los treinta para formalizar”–me lo recuerda mi abuela cada vez que puede. ¡¡¡Y claro!!! –le contestaría yo– si no fuese mi abuela- Cómo no hacerlo lo más rápido posible si las había que tener la fuerza de voluntad para llegar vírgenes a la noche de bodas. Es así como las chicas hemos tenido que resignar el hacer por el deber, sobre todo los que los que se relacionan con la apariencia, la moda y la estética. Seguramente recordarán aquella escena de la película Titanic, donde la madre tensaba con todas sus fuerzas los cordones del corsé que debía reducir el volumen de su hija diez tallas menos. La imposibilidad para respirar o sentarse con soltura eran aspectos secundarios. Una dama debía ser lo suficientemente fuerte como para soportar las torturas y lucir estilizada para su caballero, quien seguramente la estaría esperando en el salón con el botón del frac desprendido.
Pero no hace falta ir tan lejos para corroborar que la fuerza de voluntad es cosa de mujeres. Sólo pensemos en la capacidad femenina para cumplir con esas dietas suicidas, a las que nos sometemos cuando, faltando poco para una fiesta, nos damos cuenta de que el cierre del atuendo planeado no nos sube. Tal vez, cualquiera que no esté en nuestros zapatos pensaría que todo sacrificio tiene su recompensa. Sin embargo, sólo nosotras sabemos que la cosa no termina ahí, porque aún falta pasar la noche esquivando los canapés, la mesa de dulces y los movimientos bruscos. Un paso en falso y podríamos terminar explotando el vestido.
Y para qué hablar de la debilidad femenina a la hora del amor. “Es el hombre quien tiene que tomar la iniciativa”, “Las mujeres no debemos mostrar demasiado interés”, “Hay que dejar que ellos den el primer paso” –son algunas de las tantas normas sociales que ponen a constante prueba la fortaleza femenina. Nos  quedamos en casa, comiéndonos las uñas y aplacando la ansiedad por tomar el teléfono: “Roberto, disculpa que te moleste, pero tengo una pregunta. Me dijiste que me llamabas en estos días, lo que no mencionaste es cuándo”.
La lista es infinita Taconeras, y la fuerza de voluntad una necesaria aliada femenina que nos acompañará por el resto de nuestras vidas. Ahora… si todo esto comenzó por morder una manzana ¿se imaginan lo qué hubiera pasado si la fruta prohibida hubiera sido una sandía?

8 comentarios

Luna

08 de marzo de 2012

Desde el antiguo testamento se muestra la fuerza que tenemos, pues Adan confió ciegamente en Eva, la siguió aun sabiendo que era pecado, por que no nos fijamos más en el poder que tenemos sobre los hombres, eso de las dietas y demás es por que entre nosotras mismas nos comemos, a diferencia de los hombres que son camaradas, a nosotras lo que nos hace falta es aprender a trabajar en equipo mujer con mujer, es muy vano su artículo,

ursula

23 de enero de 2010

es muy verdad, tengo 27 aos y ya estan queriendo que tenga un hijo solo por que me fui a vivir con mi novio

javier

22 de noviembre de 2009

leyendo la nota uno se da cuenta la tortura a la q son sometidas las mujeres por el sexo masculino. y debo reconocer su fuerza de voluntad. indudablemente son mucho mas fuertes que nosotros los hombres

DIANA

20 de noviembre de 2009

:) MUY BUEN ARTICULO, ME ENCANTO!! CLARO Q TENEMOS UNA FUERZA DE VOLUNTAD INQUEBRANTABLE, FELICIDADES PARA NOSOTRAS, UN ABRAZO :)

Vanidades > QNE: Las mentiras de la liberación femenina

21 de septiembre de 2009

[...] Columna anterior de Quién nos entiende : Y todo por un mordisco [...]

naty

08 de septiembre de 2009

espectacular la nota!!! muy verdadera... es increible lo q somos capaces de hacer las mujeres... yo creo q la metafora hace morder la manzana a eva por el simple hecho de q era mujer, y como tal lo suficientemente fuerte para soportar todas las posibles consecuencias... asi es q las mujeres estamos mas capacitadas para todo lo q se presenta en la vida... no creo q adan y su genero lo puedan hacer de la misma manera...el final muy gracioso jajajaj!!! felicitaciones!! excelente articulo!!!

Cynthia Rosales

07 de septiembre de 2009

Perdón, desfavorable. :D

Cynthia Rosales

07 de septiembre de 2009

Me parece que desde que alguien inventó aquella metáfora de la manzana, la historia se volvió completamente desfavoravle para nosotras las mujeres. Con intrigas que van desde el machismo hasta la idea de unir lo natural de ser madres con la costumbre social que debemos ser las únicas responsables de la crianza de los pequeños. Les recomiendo el libro "El infinito en la palma de la mano" de Gioconda Belli. entrega una perspectiva de la historia de Adán y Eva muy particular. Contando quizás, lo que "realmente" sucedió.

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