25 de 10 de 2010

Ser madre

Taconeras, hace rato que no les cuento alguna historia personal. Ahora les tengo una que es más bien dolorosa y de mucha reflexión. Ustedes me cuentan qué piensan para saber si las que somos madres sentimos y pensamos lo mismo.

La semana pasado mi hija menor, de 21 años, tuvo un accidente en auto bastante fuerte, gracias a Dios las lesiones fueron mínimas y sólo terminó con ‘cuello’ y reposo durante tres días, sin embargo me he preguntado varias veces durante estos días, hasta cuándo se sufre por los hijos… ¡ojo! no es una queja, asumí feliz mi maternidad y adoro a mis hijos más que a nada en el mundo.
No imagino mi vida sin ellos, pero duele tanto verlos en este tipo de circunstancias y, en muchas otras… desde que les va mal en el colegio, o se echaron un ramo en la U, o los pateó la polola o el pololo, o simplemente están tristes y no saben por qué. Me encanta estar PRESENTE para ellos, pero cuando me quedo sola sufro mucho por todas las cosas que les pasan. Es cierto que yo fui joven y que lo que viven hoy no es nada nuevo, nada que a uno no le toque vivir, pero como yo ya lo pasé y experimenté, es diferente.
Sé que de estas vivencias se sale mejor parado, más seguro y más precavido, mi pregunta es ¿por qué se debe pasar por esto y por qué los padres lo tenemos que vivir a concho casi sin poder respirar y preguntándonos si hubiésemos podido evitarlo…

Me encantaría saber qué piensan y qué sienten para ver si así se me llenan menos de lágrimas los ojos.

Cariños Taconeras!

5 comentarios

Leticia

25 de octubre de 2010

Te entiendo perfectamente! Soy madre de tres hijos y cada vez que veo a alguno de ellos sufrir siento que se me desgarra parte del corazón. Recuerdo las dos veces que mi hijo fue operado del corazón, el miedo que sentí de perderlo no se compara con nada. O cuando mi hija de 13 años cayó cinco metros al cemento sufriendo fracturas en todo el cuerpo, casi me vuelvo loca del terror que sentí cuando la vi inconciente y pensé que había muerto. Uno daría la vida por evitarles cualquier tipo de sufrimiento, ya sea físico o espiritual, pero lamentablemente no podemos. Sólo nos queda amarlos y entender que si ellos sufren nosotras sufrimos el doble. Un abrazo a todas las Taconeras!

Paula Avilés

25 de octubre de 2010

Estoy muy de acuerdo con Fran. Creo que la tarea no se termina nunca... aunque tal vez si hicimos las cosas bien, un día la tortilla se da vuelta y son ellos los que se preocupan por nosotras. Es humano querer que los hijos sean por siempre felices y no sufran... sin embargo y lamentablemente sufrir es parte de la vida. Nosotras hemos tenido lo nuestro, ahora les toca a ellos vivir esas experiencias, sufrir por amor, no quedar en a carrera que querían, enfrentar la primera pega... en fin. Lo importante es no subsidiarlos en todas sus necesidades ni solucionarles todos sus problemas, sí acompañarlos y regalonearlos... si aún ellos quieren :)

Fran

25 de octubre de 2010

De todas mis amigas y conocidas que son mamá... aún no conozco a la primera que me diga que la tarea tiene un final. Nunca se deja de sufrir por los hijos, como tampoco se deja de ser inmensamente feliz con todos sus triunfos. Saludos.

Max Hartmann

25 de octubre de 2010

Yo también entiendo a mi madre al verla tan preocupada de lo que me pasa, de que todo esté bien, siempre atenta a que no falte nada, etc...creo que debo agredecer por tenerla a mi lado, por otra parte los padres deben saber que sus hijos vivirán de todas formas ciertas experiencias que quizás como adultos no les gusten tanto, pero uds. también tuvieron la oportunidad de vivirlas, por lo mismo, no hay que sufrir sabiendo que pueden pasar, si no, dejar que se experiementen de la mejor forma, como? educando y enseñando, nunca prohibiendo. Como hijo, debo decir que muchas veces no nos gusta tener a nuestros padres encima, pero interiormente me siento muy agradecido de mi padre y madre que siempre se me preocuparon por mi y me educaron a su manera pero dejando vivir las cosas. Saludos!

danismile

25 de octubre de 2010

que lindo lo que escribiste.. yo aun no soy mamá, pero me encantaria serlo algun dia, creo que te entiendo al ver a mi mamá, siempre tan preocupada, atenta, dispuesta a ayudarnos, tienen una voluntad de ORO! que admiro.. que Dios bendiga tu vida y la de tu hija, y que la siga protegiendo.. cariños :)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Lo último