11 de 05 de 2011

Ángel de la Guarda

Queridas Taconeras: He estado pensando si contarles o no una experiencia muy especial, pero antes necesito que me contesten esta pregunta: ¿Creen en el Ángel de la Guarda?
Yo sí, y les voy a contar un ejemplo, tal vez más adelante les cuente otro.
Iba camino al encuentro de mis 3 amigas del alma. Acostumbramos a comer juntas, por lo menos una vez al mes. Esta vez era víspera de Navidad y  la celebraríamos en un pequeño restaurante de Providencia. De pronto la luz del estanque de la bencina se encendió. En realidad se había encendido en la mañana y según mis cálculos todavía podía seguir andando. Después buscaría una bomba de bencina, era más importante para mí llegar a la hora y entregarme al placer de la buena conversación, la rica comida y el entrañable cariño.
Iba por la pista del medio de Carlos Antúnez, atenta para no pasarme de El Bosque cuando en el semáforo de Luis Thayer Ojeda se puso en rojo. Me detuve distraída y cuando quise acelerar para  seguir, el auto no partió. Qué horror, pana de bencina, pista del medio, ninguna bomba a mi alrededor, la vergüenza de la pana del tonto.
¿Qué hago? Las bocinas implacables, la molestia de la gente, era tarde, todos camino a sus casas y yo, parada en el medio de una de las calles con más tráfico a esa hora. Estaba pensando en bajarme, abrir el capó y poner los triángulos, para disimular… a esta edad, con tres hijas y mil panas de bencina vividas en la adolescencia… imposible reconocer la verdad.
De pronto, junto a mi puerta, veo asomarse la cara de un tipo joven, casi veinteañero, que gesticulaba algo que para mí era incomprensible, pensé que me quería vender alguna cosa, lo miré rápido y no llevaba ni choclos, ni bolsas con higos, ni cajones de frutillas , ni clementinas, ni cargadores de celulares, ni calendarios, ni mentitas.
No sé por qué no sentí miedo, bajé la ventanilla del auto y lo quedé mirando.
-Pana de bencina-. Afirmó con una certeza que no me dejó mentir.
-Si-. Y bajé la mirada.
-Yo te ayudo, me ha pasado mil veces.
-¿En serio?
-Por supuesto, ponlo en neutro y yo te empujo hasta una bomba.
-¿Estás loco? No hay ninguna bomba cerca.
-Si, hay una, pero más atrás, como cinco cuadras.
-No, no te preocupes, lo voy a dejar aquí estacionado en una orilla y después vengo a buscarlo.
-No, yo te empujo, dale ponlo en neutro.
Miré la hora, ya me estaba perdiendo parte del ritual de la comida. Acepté.
El se subió las mangas de la camisa entre los bocinazos de los autos y los saludos a nuestras familias…. ¡qué cariños los de la gente!
Empezó a empujar y a dirigir toda la maniobra, yo sentada al volante sin mucho que hacer más que obedecer las instrucciones.
De pronto lo miré por el espejo y me dio la sensación de que podría haber sido hijo del viejito pascuero. Tenía los ojos claros, no sé si verdes o azules. Era un poco cachetón y lo peor de todo, transpiraba como si lo estuvieran manguereando.
Qué vergüenza y yo sentada como reina al volante.
En un momento tuvimos que frenar, porque pusieron luz roja. Me bajé y le pregunté su nombre.
Franko con ka me dijo.
-Franko, me dejas ayudarte, por favor.
-No, súbete, no me cuesta nada y ya estamos llegando.
Le hice caso, era verdad la bomba estaba muy cerca.
-Un impulso más y llegamos-. Me dijo.
Yo a esas alturas iba a llegar al postre. Pero estaba tan agradecida de Franko que dejé de pensar en eso.
-Voy a esperar a que le eches bencina y que te parta el auto, para irme.
-No por favor, déjame aquí no más, pero antes de irte deja que te invite una coca cola.
-No gracias, estoy al lado de mi casa, no te preocupes.
Insistí, no hubo caso.
-Entonces ¿me puedes dar tu teléfono para llamarte uno de estos días y te pido la dirección para que te pase a dejar un regalo?
Le costó, pero al fin me lo dio.
Nos despedimos y él se desapareció por una esquina. Yo llegué agotada al encuentro navideño, con las manos inmundas, porque en algún momento hice el intento de ayudarlo, pero no me dejó. A la semana siguiente, se volvió a prender la luz de la bencina. Lo primero que pensé fue en la cara de Franko a través del retrovisor. Le mandé un mensaje de texto en el que le decía lo generoso que había sido y que me diera su dirección para llevarle un regalo.
Me contestó que no, que no era necesario, pero me la mandó igual y agregó que sólo quería mi amistad.
Pasaron los días y le fui a dejar un regalo. Fui con mis hijas, nos estacionamos frente al número, nos bajamos a preguntar y el conserje dijo que ahí no vivía ningún Franko. Le dejé el regalo igual.
El 24 de diciembre, pasada la medianoche, a mi teléfono le sonó una campanita, era un mensaje de texto de Franko, que decía: Feliz Navidad. Gracias por el regalo. Intenté contestarle y en la pantalla aparecía una leyenda que decía: Número inválido.
Para mí, el fue un Ángel de la Guarda que me ayudó a salir de un tremendo e incómodo problema.

16 comentarios

Daisy A.P

14 de diciembre de 2011

Bellisima historia...yo siempre le rezo al angel de la guarda, creo infinitamente que existen... gracias por compartir tu historia, me entretengo mucho leyendo todo lo que publicas ?

MARIANELA MONTALVA

19 de mayo de 2011

Si, hermosa la experiencia y todos tenemos un angel de la guarda que nos cuida y nos protege cuando lo necesitamos, yo personalmente he tenido muchas experiencias con respecto a nuestro angel de la guarda y cada vez que me he encomendado a el, jamas me ha dejado sola, puedo decir fehacientemente que mi angel no me desampara ni de noche ni de día.

Andrea

17 de mayo de 2011

Creo ciegamente, soy una convencida que viven entre nosotros.

Faby

16 de mayo de 2011

Yo sí creo! Y mi ángel siempre me ayuda, estoy segura de que cuida mi andar por esta vida a diario...

FRANCIA

12 de mayo de 2011

AFIRMO ABSOLUTAMENTE QUE EXISTEN!!!! de alguna forma en nuestra vida mas de una vez nos llegan "ayuditas" de distintas formas...lo importante y maravilloso es darnos cuenta y estar preparados para VER Y MIRAR que son mensajes..... y los recibimos por algo.... Sencillamente orque LO MERECEMOS!!! esten siempre atentas a esos sencillos pero vitales mensajes que recibimos..sentirlos son enriquecedores para nuestra alma. cariños a todas!

kathy

11 de mayo de 2011

que hermosa historia...y lo maravilloso es que fue real.. muy linda, la verdad es que a mi no ha pasado algo asi, donde un angelito llegue ayudarme o quizas si y no me he dado cuenta, pero la verdad es que si creo en ellos, es que hay cosas que suceden en la vida que simplemente no tienen explicacion y quizas muchas de ellas no sabemos que existen..yo siempre digo que es ser egocentrico el pensar que solo nosotros habitamos éste mundo...suena gracioso, pero tiene algo de verdad.. saludos..muy linda historia..

rebeca

11 de mayo de 2011

me gustó tu historia Elisa. En una oportunidad entraron dos tipos a asaltar mi casa. Yo estaba donde mi mamá y la nana encerrada con mi guagua en una pieza me llamó aterrada para decirme lo que estaba pasando. En ese momento la mujer que iba a planchar chillaba como loca, a pesar que la amenazaron con cuchillo. Angustiadísima me puse a gritarle muy fuerte al ángel de la guarda casi ordenándole que cuidara a mi niño, que no le hicieran nada...Me fui manejando como loca a mi casa sin pensar en nada más que en llegar luego, ni siquiera tuve miedo de enfrentar yo misma a los asaltantes. Cuando llegué la empleada, afónica por todo lo que gritó. me dijo: -Parece que se asustaron señora con mis gritos porque se fueron sin llevarse ni un calcetín....El Ángel de la Guarda, estoy segura. fue quien nos protegió.

corina

11 de mayo de 2011

hace ya como tres años atras iba con mis dos hijas en el auto y me confundi con los semaforos que cambiaban a destiempo adelante el auto antes de que la luz cambiara y senti que me iban a chocar muy fuerte,cerre los ojos escuche un frenazo y nos chocaron gracias a Dios por la parte trasera y un auto del mismo porte del nuestro. Yo en estado de shock y el joven que me choco se acerco a mi y me pregunto si estabamos bien, el me trataba de calmar. Derepente aparecio una señora con los ojos celestes y me ofrecio su ayuda, me pregunto mi direccion, mi celular y si llevaba a las niñitas a mi casa. Yo sin conocerla al mirarla ya confiaba en ella. se las llevo y me quede esperando los carabineros, me llamo despues para avisarme que las niñas estaban bien en la casa. Tambien la llame al dia siguiente para llevarle un regalo, pero no lo acepto....

pam

11 de mayo de 2011

que liiindo!! a mi nunca me ha pasado algo asii, que pena!

jaime andrade

11 de mayo de 2011

que linda historia mi amiga, seras tu mi angel de la guarda ..que ya nunca te veo.... ven,nesecito de tu escencia un ratito. si no,te robo la bencina del estanque....ja,ja,ja.

maría angélica

11 de mayo de 2011

Qué lindo, en mi vida por lo menos he tenido dos veces lindas experiencias con mi Ángel de la Guarda, pero no supe en ese minuto. Una vez en plena carretera hacia el sur me quedé en pana eléctrica de mi auto, yo tenía varios meses de embarazo, y estaba lloviendo. Me bajo del auto para ver qué hacer y pasa un taxi. . . .si un taxi en plena carretera. Lamentablemente en ese minuto uno lo atribuye a la suerte. . . . .

Clau

11 de mayo de 2011

Wuau!! me dejaste impresionada con tu relato, pense que eso solo pasaba en las peliculas!! a mi me paso algo similar, pero de cierta forma no comprobe si su numero era de una persona normal o no, porque no pense lo contrario. Me paso una vez que lleve a mi perrito discapacitado al veterinario y de vuelta las micros no me querian llevar, asi que me fui caminando a mi casa, igual era harto y largo el camino, llevaba como 4 cuadras caminando a pleno sol, los 2 con la lengua afuera jajaja, cuando para un auto, el tipo de dice que me vio caminando harto y que adonde iba, le explique y me dijo que lo esperara, fue al metro (arreglaba las maquinas del metro parece) y volvio y me llevo a mi casa con mi perrito, no me cobro nada y para mi fue un angel que llego en el momento preciso para ayudarme, fue emocionante para mi. Tu historia me llego al corazon, me dieron hasta escalofrios, porque nunca me ha pasado que despues la persona no deje rastros y nos haga pensar que es un angel en verdad. Bendiciones! hermosa historia! =D

Mexicana

11 de mayo de 2011

Que hermoso!! Yo sí creo en el angel de la guardia, me ha salvado de muchas y le estoy muy agradecida. Siempre, siempre está conmigo.

Elisa Vidal

11 de mayo de 2011

Marcela que increíble historia. Es super directo tu angelito!! Que rico que la compartiste con nosotros!! Un abrazo Elisa

Marcela

11 de mayo de 2011

Yo también encontré una angelita de la guarda. Tenia una pena muy grande y una tremenda duda, pasé a la iglesia y le pedí a Dios que me ayudará, que me dijerá de algún modo que hacer. Me fui a mi casa, después de hacer muchas cosas, me fui en la micro y cuando me iba a bajar, una niña me sonrió y algo me dijó, no le entendí y le pregunté ¿Qué cosa? y me dijo: aquí tienes tu respuesta, me pasó un papel que decia que tenia razón en lo que pensaba, yo quede plop, fue muy raro y me quedo dando vueltas, pero me ayudo con lo que me dijó.

kmL!ythAa

11 de mayo de 2011

yo si creo en los ángeles de la guardia, pero nunca me ha ocurrido algun suceso con respecto a ellos. :D xD

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