26 de 12 de 2011

¡Me Encanta la Navidad! Parte 1

No al desenfreno ni la locura por comprar. Más bien me encanta regalar y saludar a amigos, familiares y seres queridos con algo simple, pequeño,  y que además  se que les va a gustar, porque meses previos me siento a pensar  no sólo en la forma, sino en el fondo del saludo, del regalo, del gesto o simplemente de la acción que voy a implementar. Y este año casi tres semanas antes (imposible no hacerlo porque todo tu entorno te incentiva a que lo hagas) empecé como caballo inglés a mandar mensajes a todo el mundo. Esto de ser  la ayudante de Santa e incluso ser Santa o el Viejito Pascuero, definitivamente me encanta, me ha encantado toda la vida. Es como estar de cumpleaños. Son los 15 minutos de gloria y de fama que uno tanto desea. Sin embargo, que no todo el mundo aprovecha.

La comunicación con “el mundo” es esencial,  el contacto de piel, el tacto directo, esto de conectarme con el otro,  adivinen… SI me encanta. Y en esta época es mucho mejor, es más fácil porque todos andamos más sensibles o empáticos (independiente que algunos en los tacos se acuerdan de tu madre) no hay barreras de ningún tipo. Te puedes acercar. Te puedes abrazar. Incluso puedes emocionarte y llorar sin que nadie piense que estás estresada (o) o deprimida (o).

También puedes redireccionar tus actos. ¿En qué sentido se preguntarán?  Antes de contarles un par de historias, déjenme decirles que si hay veces que te has achacado porque no puedes retroceder el tiempo para haber actuado distinto, mejor, o tal vez aún mejor, o decir lo que no dijiste, o lo que dijiste no decirlo o…como sea… finalmente la vida te presenta nuevos momentos que el espíritu navideño aparece en tu camino y todos sin distinción podemos ser Viejitos Pascueros. Y esto es lo Maravilloso! (no esta nada de mal la analogía).

Parte 1 de la historia…

Ya llevó separada un buen tiempo. Casi tres años. ¿OH cómo pasa el tiempo!?! Todo desde ese lunes 6 de abril de 2009  se hizo difícil. Al principio sentí que el corazón literalmente me lo sacaron de cuajo por la boca, sin mencionar que una seguidilla de momentos desgastadores, agotadores, agudizados por un juicio interminable, no sólo consumía mis arcas financieras sino todas mis fuerzas. Lo único que me motivaba era mi hijo. Aunque debo reconocer que en el fondo, siempre he sido una guerrera incansable por tanto, no me iba a cruzar de brazos, noooooo! esa no era yo, nunca lo había sido. Me levantaría toda golpeada, herida y seguiría dándole camorra al mar.

Sin embargo, en ese tiempo todo era lento, bíblico y a diario con lo único que me conectaba era con la desesperación, la ansiedad, la angustia, el dolor exacerbado por un yo y un tú irreconocibles, además de un sistema judicial que hasta el más profesional sacaba maquila de mi desconocimiento y vulnerabilidad. Pero ahí estuvieron mi delicioso hijo, mis padres, hermanos, amigas apoyándome en cada minuto, y personas que simplemente aparecieron y me tendieron una mano, la que sostuve firmemente.

Obviamente con mi ex la relación era pésima hasta que un día, 27 de mayo de este año, le envié un mail para decirle que finalmente “me quedaba con lo mejor de nuestra relación en pro del bienestar de nuestro hijo” y desde esa día aunque no ha sido miel sobre hojuela las cosas han mejorado bastante.

2 comentarios

doña Aurora

21 de enero de 2012

Hola!!!! para ti también que sea un excelente 2012!!. espero que sigas escribiendo.

maria elizabeth

05 de enero de 2012

Primero FELIZ AÑO NUEVO, soy nueva, es la primera vez que escribo pero estoy de acuerdo, me eeeencantan las fiestas,creo que es la oportunidad de volver a empezar, de reconciliarse con amigos, parientes, etc es maravilloso, Un abrazo

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