10 de 04 de 2012

Nuestra Niña Interior

Hace algún tiempo vengo trabajando conmigo misma y con mis pacientes un personaje llamado “el niño interior”. Se refiere a esa parte herida que tenemos por no haber sido amados, cuidados, escuchados o comprendidos del modo que necesitábamos cuando éramos pequeños.

Ese niño o niña aparece muchas veces en nuestras relaciones actuales, especialmente en las de pareja, demandando afecto y comprensión, otras veces se manifiesta de manera rabiosa al no encontrar la atención o el amor que buscamos.

Es fundamental aprender a reconocer este personaje que vive dentro de nosotros para poder crecer como adultos y lograr la independencia emocional, es decir, amar de manera sana y libre a nuestros más cercanos. Si no reconocemos las heridas de infancia es probable que proyectemos todas nuestras frustraciones y falta de amor en quienes nos rodean, sintiéndonos víctimas de los otros y del destino.

Debemos saber que siempre el poder está dentro de nosotros y que somos los únicos responsables de nuestras experiencias. Crecer como adultos sanos es identificar a este niño/a que sufre y proporcionarle el amor y los cuidados que necesita, conocer sus necesidades y sin crítica ni reproche, en aceptación incondicional hacia él, amarlo y cuidarlo. Es aprender a acoger nuestros sentimientos, aunque muchas veces no nos gusten, o no sean agradables, darle cabida a la inmensa complejidad cambiante que somos, sin prejuicios ni etiquetas, en el convencimiento de que todo es para bien y aporta a nuestro crecimiento como seres humanos.

Aquí algunos consejos para trabajar nuestro niño o niña interior:

Visualizarlo: Darse unos momentos para recordar cuando éramos pequeños, nuestra infancia, contactarnos con nuestros sentimientos en esa época, cosas que nos gustaban y cosas que nos hacían sufrir.

Escribirle una carta: Podemos hablar con nuestro niño/a interior, darle palabras de contención y seguridad, explicarle que no tiene nada que temer ya que lo cuidaremos incondicionalmente.

Reconocerlo/a cuando aparece en la vida diaria: Identificar a ese niño/a herido que demanda amor, o que se enoja cuando se siente despreciado/a, abandonado/a, o no tomado/a en cuenta.

Establecer una relación con él/ella: Ser capaz de contener y comprender en los momentos que aparece nuestra herida del pasado, e ir sanándola con aceptación y perdón.

Solo podemos dar a otros lo que ya tenemos conquistado en nuestro interior, si nos damos amor a nosotros mismos podemos dar amor de calidad a los demás, para esto el trabajo en la relación con nuestro interior es fundamental.

Invito a todas las taconeras a conocer a su niña interior!

Un abrazo!

 

Rosario Matte Covarrubias

Psicóloga , Terapeuta Corporal, Reiki nivel II, coach ontológico en formación.

www.rosariomatte.com

6 comentarios

Fran

12 de abril de 2012

Hermoso <3

camila

11 de abril de 2012

muy interesante , me gusto demaciado :)

Isita

10 de abril de 2012

Lo adore!!!

Carla

10 de abril de 2012

Buenisimo!!

Maria Jose

10 de abril de 2012

Simplemente me encanto !! :)

patricia bertoni

10 de abril de 2012

EL"NIÑO INTERIOR" MUY BUEN EJERCICIO LASTIMA QUE HAY ALGUNOS QUE QUEDAN PEGADOS Y SON NIÑOS TANTO INTERIOR COMO EXTERIOR SALUDOS!!

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