19 de 05 de 2012

Capítulo 16: El parque

Han sido unas semanas extrañas. Acá en Bogotá llueve casi todo el día y no puedo evitar pensar en Daniel. Me siguen llegando sus correos con el asunto “urgente” y ya me empiezo a asustar.

- No te preocupes, debe estar desesperado –me comentó cierto día Gustavo.

- No lo sé, quizás realmente pase algo.

- Olvídalo, estás aquí, disfruta.

Gustavo tenía razón. No sacaba nada con darle vueltas al asunto si ya había tomado una decisión. Seguí enviando los mensajes de Daniel a la papelera. Llevaba ya unos cuatro.

- Te propongo algo…

- ¿Si? –le contesté a Gustavo algo desinteresada.

- Vamos, salgamos a pasear.

- Está lloviendo –le dije.

- ¿Y qué quieres?, ¿quedarte acá en este hotel por siempre?, ya pues, anímate.

Gustavo me metió en un auto y me prometió diversión. No sé cómo, pero en un rato llegamos a una especie de parque, con amplias áreas verdes. Justo en ese instante dejó de llover.

- Eres un suertudo, ¿ah? – le señalé a Gustavo- el clima te favoreció.

- Lo tenía todo controlado.

Sonreí, Gustavo tenía respuestas para todo, recordé también por qué fuimos amigos alguna vez.

Caminamos un largo rato hasta que llegamos a una laguna. Era todo realmente hermoso.

- Estoy sin palabras, es como si conocieras este lugar –pronuncié.

- La verdad es que sí.

- ¿Es serio? ¿Cómo?

- Hace cinco años vine a Colombia, también por la empresa.

- Ah, pero yo no trabajaba ahí aún –precisé.

- No, por eso no me pareció tan entretenido este país. Ahora todo es distinto.

Me quedé callada, no quería darle pie para que dijera algo inapropiado.

- ¿Sabes?, no quiero usar este viaje para conquistarte, ni agradarte, ni nada –dijo Gustavo de pronto, casi como si hubiese adivinado lo que estaba pensando- no es un secreto que estoy enamorado de ti hace años, pero sólo entraré en tu vida tanto como tú me lo permitas.

Lo  observé impávida, quizás, no me había dado cuenta cuánto me quería ese hombre. Yo también lo estimo, no lo niego, fuimos amigos y me siento muy cómoda con él, pero Daniel está demasiado presente aún…

- ¿Ya estás pensando en Daniel?, ya pues…

Me alegré, después de todo, seguía adivinando mis pensamientos.

- Está muy lindo este lugar –le señalé mientras lo abrazaba- gracias por traerme.

- ¿Sabes que es lo más curioso?

- No, ¿qué? –pregunté.

- Que este lugar se llama “El Parque de los Novios”.

- ¿“El Parque de los Novios”?

- Si.

- ¡Eres un pillo!, le dije sonriendo.

- Puede ser un vaticinio.

- Naaa.

6 comentarios

Soledad Hott

02 de junio de 2012

hoy

Camila

02 de junio de 2012

¿cuando sale el próximo capítulo?? muy buenas historias me gusta mucho como escribes =)

elsa cespedes

24 de mayo de 2012

es importante ...y gratificante cuando tienes a alguien que esta preocupado por ti y te saca dede las presiones cotidianas ......muy romantico ....aunque un poco tibios los personajes y estemporaneos.

andy

22 de mayo de 2012

http://aal1983.blogspot.com/

Dany

22 de mayo de 2012

Es verdad, es romántico eso del parque y todo, pero lo importante es no confundir los sentimientos. Muchas veces nos sentimos heridos y creemos que podremos olvidar con esa persona que nos quiere y nos ha esperado por mucho tiempo... pero lo cierto es que es mejor sanar las heridas y olvidar y luego de eso dejarse llevar...

Pilar!

19 de mayo de 2012

Que románticoooo no hay nada mas romántico que pasear por un parque con el chico que te atrae ... ese lugar queda para siempre marcado en tu vida y trae a tu mente los recuerdos con quien estuviste ahí...

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