14 de 11 de 2012

Cultivar la Madre Interna

Pienso que a todas nos ha tocado alguna vez vivir momentos donde nos hemos sentido heridas y desamparadas. Solas e impotentes nos acercamos a los demás buscando seguridad, un gesto que nos inspire confianza, alguien que nos asegure que todo estará bien. Sin embargo algunas veces no encontramos sostén y apoyo en los otros entrando en una profunda soledad, tristeza y angustia.

¿Qué es lo que nos sucede en esos momentos?

La razón está dentro de nosotros, el que nos sintamos desamparados en la adultez, como si fuéramos niños huérfanos en búsqueda de amor y protección es debido a que efectivamente no estamos dándonos internamente sustento y seguridad. Buscamos afuera, en nuestras relaciones, algo que somos incapaces de darnos a nosotros mismos: cuidado y amor incondicional. Y es lógico ya que nadie nos enseña cultivar nuestra madre interna.

La madre, representa desde tiempos inmemoriales lo bondadoso, lo protector, la confianza y la abundancia. Todos tenemos la capacidad de desarrollar una madre interna que representa nuestra capacidad de nutrirnos, cuidar la vida que hay dentro de nosotros con dedicación y afecto. Sintonizar con esta madre nos enseña a saber cómo cuidarnos y respetar nuestras necesidades. Aprendemos a integrar nuestros aspectos femeninos en nuestra personalidad y a desarrollar nuestra capacidad de amar, a nosotros mismos, a la vida y a los demás en libertad.

Al potenciar la madre interna que todos tenemos dentro, podemos sanar las heridas de infancia y abandono, dándonos a nosotros lo que necesitamos y siendo responsables de nuestra situación de vida, dejando de proyectar en los otros inseguridades y carencias afectivas.

La figura de la madre está enraizada en la energía de la tierra, ella nos da la bondad y el sustento para nutrirnos, crecer y madurar. Nos da el asentamiento y la confianza que necesitamos para vencer las limitaciones que nos impone la vida.

Desarrollar esta capacidad es elección de cada uno, a algunas personas les es más fácil iniciar este camino, otras necesitan de ayuda. Como terapeuta he guiado a muchas personas a desarrollar esta capacidad y fortalecerse internamente. Un buen ejercicio que recomiendo para logar esto es preguntarse en el día por las emociones que sentimos, las cosas que necesitamos y mirarnos de manera cariñosa y compasiva. Eliminar las autocríticas y reproches es fundamental para crear esa relación de amor incondicional.

Todos tenemos la posibilidad de crear internamente una relación con nuestra madre interna que nos enseña a entrar en sintonía con nosotros mismos y encontrar la armonía y el equilibrio que tanto necesitamos en nuestras vidas.

Un abrazo cariñoso para todas las taconeras!

Rosario Matte Covarrubias
http://rosariomatte.com

@rosariomattec

http://psicologacorporal.blogspot.com

1 comentarios

Francia Guerra

14 de noviembre de 2012

Maravilloso... es por esa razón que trato de difundir que para amar a otros..primero debemos comenzar desde nuestro interior..a amarnos ..protejernos...cuidarnos...y aceptarnos tal cual somos. saludos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Lo último