11 de 04 de 2013

Practicar el desapego

Ciertamente el desapego es un ejercicio que no se practica muy a menudo en nuestra cultura, es por eso que a muchos todavía esta palabra les suena como algo extraño y un poco “esotérico”.
Para poder describir el desapego primero debemos definir qué. Según las tradiciones orientales el apego es un estado emocional de vinculación compulsiva a una cosa o persona determinada, originado por la creencia de que sin esa cosa o persona no es posible ser feliz.
Si miramos a nuestro alrededor y en nuestra vida nos damos cuenta que estamos apegados a todas las cosas: materiales, emocionales, a las personas a nuestro alrededor, es decir, condicionamos nuestra felicidad a las circunstancias externas y es por eso que nos frustramos y desanimamos. Vivimos la vida en búsqueda de la felicidad pero nunca la conseguimos de manera permanente porque la hacemos depender de personas, cosas y circunstancias ajenas a nosotros mismos. Tanto es así que hay quienes, en la frustración de esta búsqueda, terminan creyendo que no existe la felicidad completa, sino que es solamente una emoción que va y viene, a la que podemos acceder de modo parcial en el tiempo, es decir, que no podemos llegar a un estado total de felicidad. En lo personal difiero de esta creencia, creo que la felicidad completa existe, que constituye nuestro estado natural como seres humanos y que el sentido de la vida radica en recobrar ese estado que hemos olvidado.
Es verdad que no podemos ser felices sin las otras personas, somos seres sociales y necesitamos de los demás y las relaciones con otros para estar completos. Sin embargo, la felicidad depende de cada uno, es un trabajo personal. Nadie tiene la capacidad de hacer feliz a otro a menos que ese otro lo autorice y le dé un espacio privilegiado en su vida. Muchas veces no somos conscientes del tremendo poder que tenemos, somos amos y señores de nuestra felicidad y podemos acceder a ella en cualquier momento, la clave está en practicar el desapego.
Esto en lo concreto es comprender que todo es transitorio, que nada permanece: ni las personas, ni los afectos, ni las cosas materiales,  por lo tanto que la felicidad va más allá de todo eso, está en el presente esperando ser descubierta por nosotros momento a momento, sólo por el hecho de existir, de estar vivos, independiente de nuestras circunstancias. Aprender a vivir en el presente disfrutando cada minuto como si fuese el último es practicar el desapego.
El entrenamiento para liberarnos de la ilusión del apego tiene que ver con revalorizar nuestra vida, aprender a darle el peso que le queremos dar a cada cosa, elegir cómo queremos mirar la vida e interpretarla a nuestro favor. Un ejercicio que les doy a mis pacientes para lograr esto es cambiar el “debo” o “tengo” por el “quiero” y  “voy”, dejar las excusas de lado, salir de los pensamientos negativos y repetitivos para permitirnos ser felices en el momento presente con lo que tenemos y somos ahora; esto no es “conformarse” ni dejar de hacer planes para aspirar a ser mejores sino en aceptar y amar lo que ya somos y disfrutar lo que ya tenemos para dejar de buscar la felicidad en el futuro y encontrarla en el presente que es el lugar donde vive. ¡Recordemos que ya somos perfectos, el problema es que no lo sabemos!

8 comentarios

Ana María

06 de octubre de 2015

No estoy en buen momento, por el apego a mis hijo y me tiene mal

oriana

12 de abril de 2013

praticar el desapego para mi es genial ,se siente una libertar inmensa .ser cada dia mas independiente de cosas que son destructivas para el ser humano .no guardar rencor trasender mas alla de lo material trabajar los talentos que dios nos dio ,no perder tanto tiempo con ataduras odiosas cuando ese tiempo lo podemos ocupar en desarrollarnos como personas y ser cada dia mejores.

Dani

12 de abril de 2013

Que curioso, pero al leer esto siento que expermienté mi primer acercamiento al desapego el verano pasado cuando dejé todo y decidi irme al norte dos semanas, a pesar de que fue la decision más extrema que he tomado en la vida (hasta ahora) jiji fue algo reconfortante, recordé lo que me gusta hacer y a mi regreso volví a hacerlo.. me encontre conmigo misma y esa libertad que derepente el sistema te hace olvidar que tienes, le estoy sacando el jugo a lo que aprendi y se siente bien :) Cariños!!!!

Alicia

12 de abril de 2013

Hola Rosario: Felicitaciones por tu Nota del desapego. En mi opinión, practicando el !desapego! uno se siente libre y puede ser más felíz prescindiendo de tantas cosas materiales que solo nos hacen esclavos, ya que mientras más acumulamos, más cuidado debemos darle a esas cosas que a la larga no nos sirven. Lo más importante es que cada persona empiece a quererse a si mismo y de esta manera, aprenderá que ya no necesita de nada, tal vez uno que otro buen amiga-amigo. Saludos, Alicia

Tere

12 de abril de 2013

Mary, me identifico plenamente contigo y creo que muchos estamos en la misma. Por suerte y al menos, lo tenemos identificado! En relación a la agenda también...yo la utilizaba un montón y desde marzo que decidí desprenderme de ella, dejarla solo en el trabajo y no llevarla para la casa; además de no revisar el correo de trabajo ahí. Me ha resultado fantástico y me ayuda a estar en el aquí y ahora post pega :) Buena Rosa! ;)

Maria Jose

11 de abril de 2013

u,u

Clau

11 de abril de 2013

Gracias! siempre tus columnas me ayudan un monton! estamos en proceso de aprendizaje =) Bendiciones!

Mary

11 de abril de 2013

¡Qué bellas palabras!. ¡Pero es tan difícil de poner en práctica!. En lo personal, una tarea pendiente es pensar menos. Mi cabeza siempre está funcionando, independiente del contexto. Me cuesta vivir el presente, ya que estoy enfocada en lo que tengo que hacer al día, la semana o mes siguiente. Básica es mi agenda!!. Algo en lo que he avanzado es en identificar qué es lo que realmente quiero, más allá del deber ser. Es re loco, pero me ha pasado que actividades que se supone son de ocio, se han convertido en obligaciones, como hacer ejercicio físico o juntarme con amigas. Así, algo que está en la categoría de "pendientes" actualmente es aprender a meditar, pues creo que me ayudará en esto de vivir el hoy. Muchas gracias por hacernos reflexionar al respecto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Lo último