30 de 07 de 2014

Relaciones tóxicas

¿Qué es una relación tóxica? Las relaciones tóxicas son aquellas en las cuales terminamos lastimados  física, emocional o psíquicamente. La reconocemos cuando después del  encuentro con esa persona nos cambia nuestro humor: nos sentimos tristes, confundidos, enojados, incluso humillados o manipulados.

Las relaciones tóxicas se pueden dar en cualquier ámbito social, no solo en la pareja, también se pueden producir entre familiares o con amigos, incluso en relaciones con vecinos o personas de nuestro trabajo. Este tipo de relaciones generalmente vienen acompañadas de la sensación de estar atrapado en una red negativa en la cual nos es muy difícil salir, lo que produce un enorme desgaste emocional.

Entonces, ¿Cómo salir de una relación tóxica? Una vez que tomamos consciencia de que mantenemos una relación tóxica, lo primero que debemos hacer es derribar ciertas creencias que muchas veces son las responsables de que sigamos atrapados en esa relación.

Una de ellas es creer que “Él o ella no me afecta”: muchos de nosotros utilizamos la negación como método de defensa cuando alguna situación nos incomoda o no sabemos cómo abordarla, nos escudamos en la creencia de que esa persona no influye en nosotros, cuando nuestras emociones nos muestran todo lo contrario.

En estos casos es importante conectarse y reconocer los sentimientos que tenemos hacia ciertas personas, asumir que no somos seres independientes,  sino que influimos y somos influenciados constantemente por otros,  sean o no de nuestro “circulo cercano”. Además, no elegimos las emociones que sentimos  ni quienes las gatillan, pero sí podemos controlar nuestras acciones o  “responder” de manera distinta a estas emociones si primero las reconocemos.

Otra creencia limitante es “esa persona va a cambiar”; algunos mantienen una relación tóxica porque creen que pueden hacer cambiar a la otra persona, consciente o  inconscientemente piensan  que pueden “salvar” al otro de su manera de ser, y creen poder ayudarlo para que sea más feliz o menos agresivo.

Esto es un grave error ya que esperamos  que en un futuro esa persona sea distinta y por lo tanto no la queremos y aceptamos tal cual es en el presente, sino que proyectamos la relación en un ideal que nunca llega. Las personas cambian, es verdad, pero sólo cuando ellas quieren, no las podemos hacer cambiar cuando nosotros lo necesitamos.

Hay una tercera creencia que nos puede mantener estancados en una relación tóxica, especialmente cuando es en una relación cercana, esta es “No podría vivir sin esa persona”; algunos  creen que pensar así es sinónimo de amor, sin embargo en la mayoría de los casos, bajo esta creencia lo que realmente se oculta es miedo y dependencia emocional.

Expresado en temor “a quedarse solo”, al cambio,  a salir de la zona de comodidad. Creer que no merecemos algo mejor, una vida más feliz, más plena. Quedarse cómodamente en una relación que nos hace daño es esperar poco de nosotros y de la vida.

Finalmente las relaciones tóxicas se sustentan en personas con baja autoestima, que tienen miedo a reconocer sus emociones, mirar la realidad como es y realizar cambios valientes en sus vidas por su felicidad, salir de una relación tóxica requiere de coraje y certeza de que la vida siempre tiene algo mejor  para ofrecernos.

Rosario Matte Covarrubias
Psicóloga, Coach
www.rosariomatte.com

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