
Cuando era cabra me cargaba esa denominación. Me decía a mí misma que jamás sería dueña de casa, porque vengo de una típica familia chilena machista, donde los hombres flojean y las mujeres – dueñas de casa– se sacan la ‘cresta’ haciendo una y mil cosas. No, gracias.
Recuerdo cuando estuve con licencia y fui al supermercado en la mañana… a la hora que todos trabajan. Se me acercó una promotora para ofrecerme la tarjeta de crédito “para la dueña de casa”. ¡Lo sentí como un insulto! Le expliqué que no era dueña de casa, que estaba con licencia. Error… una es dueña de casa aunque trabaje. Sí pues, hay que preocuparse de miles de cosas para que el hogar funcione, aunque tengas nana: ir al supermercado, a la feria, ver qué hay para cocinar, la ropa que lavar, desmanchar, el planchado, y suma y sigue.
Con el paso de los años hice las paces con mi historia familiar machista y me di cuenta de que igual era dueña de casa, hiciera lo que hiciera. Pero me autotranquilizaba (en forma inconsciente) porque como tenía un trabajo, sólo lo era a medias. Hasta que me embaracé. Después de que tuve a mi hermosa hija, me di cuenta que no sería capaz de dejarla en una sala cuna. Además, mi empleo me aburría soberanamente y no me dolió dejarlo. Y así fue como llegué a ser dueña de casa 24/7 (24 horas al día, los 7 días de la semana). De hecho, esta columna la escribo mientras mi hija duerme la siesta, rato que también aprovecho para almorzar tranquila, hacer un queque y navegar en varios de mi sitios favoritos.
¿Y para qué me voy a maquillar y vestir bonita todos los días? Lo dejo para el ‘fin de’, en la semana prefiero los buzos (lindos eso sí), el cepillo en el pelo y sería todo. Ser dueña de casa en estos tiempos, en que todas trabajan no es fácil: eres la bicho raro, la disidente y para rematarla.. mantenida. Pero ese es tema para otro post…

Por fin tenemos a las 7 ganadoras de este primer concurso de bogueras. La verdad es que resultó toda una experiencia. Nos sorprendió el número de participantes: alrededor de 300 mujeres mandaron sus columnas, algunas desbordantes de emoción y todas escritas con gran entusiasmo. Dedicamos un par de fines de semana para leerlas con calma fuera de la locura de la oficina y nos dimos cuenta de que el amor, en todas sus versiones, era el tema transversal. El amor…. cuando lo buscas, lo vives, lo pierdes, lo olvidas, te recuperas y estás lista de nuevo para un nuevo romance…
También quiero destacar a aquellas que hicieron un esfuerzo adicional hablando de moda, belleza, tecnología; también a las que dieron un toque de humor a sus escritos, que siempre se agradece. Por eso mismo agregamos a las menciones honrosas que no estaban en las bases, pero que nos vimos en la necesidad de incluir. Esas columnas se publicarán una vez para que todas puedan leerlas.
Quedamos tan contentas con los resulados que ya estamos pensando en el concurso 2011, así que desde ya preparen sus plumas porque se vendrá en grande.
En fin muchas gracias a todas las que se animaron a participar, son ustedes las que hacen grande este sitio que ya se encumbra más allá de las 230 mil visitas mensuales. GRACIAS TOTALES.
LAS GANADORAS DE CONCURSO BLOGUERAS 2010 AQUÍ

En estos tiempos donde todo es rápido y cada vez nos queda menos tiempo para nosotras mismas, es bueno darnos un espacio por pequeño que sea para relajarnos y equilibrar nuestros sentidos con nuestro cuerpo, una buena forma es practicando algun tipo de yoga, donde podemos encontrar desde una simple relajación hasta la busqueda espiritual o “meditación”. Su práctica regular estimula las glándulas endocrinas, estabiliza el sistema nervioso, ayuda a regular el peso y mejora la circulación sanguínea. Otorga flexibilidad, tonifica la musculatura y mejora la resistencia ante las enfermedades y el envejecimiento….
Consecuentemente las técnicas y ejercicios benefician al cuerpo, sus funciones y energías; permitiendo además lograr un estado de relajación prolongada y profunda, que ayuda a disolver los bloqueos que nos angustian y renovar nuestras fuerzas internas para hacer frente a los estimulos negativos del mundo exterior, obteniendo mas confianza en nosotros mismos, y aumentando nuestra capacidad para resistir al estrés.
María Inés, vestida y junto a una maleta, esperaba al médico que le daría el alta. Pensaba en lo que sucedería a partir de ahora. No podía regresar a Chile sin saber cómo se encontraba Rodrigo, tampoco deseaba llamar por el estado de sus hijas, no quería levantar sospechas ni ponerlas en peligro.– Puedes irte –le señaló el doctor.– Quiero saber cómo está mi esposo.– Es muy complicado, la verdad María Inés, es que existen muy bajas probabilidades de que sobreviva. María Inés tomó sus cosas y partió rumbo a la habitación donde se encontraba Rodrigo. Lo observó, inconsciente y conectado a muchas máquinas. Le tomó la mano y le susurraba entre lágrimas que no la dejara sola. De pronto, su cuerpo comenzó a convulsionar… Seguir leyendo »

¡No hay nada más tedioso que regresar a escondidas y trepar las ventanas en la madrugada! Ni hablar de las excusas y explicaciones sobre alarmas fallidas, sueños profundos y relojes descuidados. Sin importarles la edad, a la mayoría de los padres la idea de que sus hijas pasen la noche en casa del novio no les cuadra para nada. Por eso, las mujeres añoramos con tripa y corazón ese momento en el que formalmente dejaremos la cama de solteras.
¡Dicen que no hay nada más romántico que dormir acurrucados toda la noche y despertarse luego en los brazos del ser amado!
Pero a veces… y pese a las tantas expectativas, llegado el momento de la ansiada experiencia aparecen en escena algunas cuestiones capaces de convertir la cama matrimonial, en un campo de batalla. Vayamos a los hechos. Según la ley del amor: “Lo mío es tuyo y lo tuyo es mío”, cuestiones a las que los hombres pueden responder bastante bien, pero durante el día. Porque a la noche, el lecho y sus derivados son propiedad de él. Frazadas confiscadas, posturas transversales y monopolios del control remoto. No es sorprendente que nos despertemos a veces a mitad de la noche, destapadas, en un rinconcito de la cama, mientras un grito de “¡Gooooooool!” retransmite el triunfo de quién sabe qué equipo de fútbol.
Imagínense ahora dormidas, soñando plácidamente con un paisaje paradisíaco: el clima tropical de una playa recóndita, un mar aterciopelado mojándonos los pies, el dulce trinar de los pájaros exóticos y de repente… el rugir de un león transforma el sueño en una pesadilla. “¡¡Roberto, Roberto, despiértate. ¡¡Estás roncando de nuevo!!”. Desde estrepitosos taladros hasta osos hambrientos, a la hora de dormir, los ronquidos masculinos pueden reproducir los sonidos más extraños. Sin embargo, nuestro asombro pasa por otro lado “¿¡Cómo, nunca me dijiste que roncabas!?
Según una corriente muy moderna, el éxito de la convivencia reside en dormir en camas separadas. Esta tendencia europea encuentra sus razones en la idea de que una persona que duerme bien se despierta renovado, de muy buen humor y predispuesta al diálogo. No obstante chicas, y pese a esta tentadora oferta, creo que sigo siendo una mujer de la vieja escuela. Por eso, yo prefiero seguir durmiendo con el enemigo, porque lo más lindo de las peleas es: “LA RECONCILIACIÓN”

Hace unos días, acompañé a una amiga a cortarse el pelo a los Cobres de Vitacura, o Shopping de Vitacura. ¿Lo ubican? Bueno, se estaban demorando mucho con mi amiga y me empecé a aburrir, entonces le dije que daría una vuelta y volvía en media hora, según yo, tiempo suficiente para que le cortaran las puntas. Salí a caminar en círculos en esos redondos hongos con techo de cobre.
De pronto veo que estaba la peluquería Abatte, ellos venden pelucas y extensiones de pelo natural…. eso me dio un poco de nervios… ¿Cómo será andar con el pelo de otra persona colgando? No sé, ¿y si ya se murió?…. uf!!! pensar en eso me dio más nervios todavía.
Bueno, entré para entretenerme un rato probando cómo me vería rubia de pelo largo y ondulado. Estaba así, mirándome al espejo, riéndome de mi misma, cuando de repente veo un letrerito que decía RESPINGADOR DE NARIZ, Mmm, me llamó mucho la atención, sobre todo yo que la tengo larga, pero de respingada nada!! Entonces pensé ¿Cómo me vería con la nariz respingada? Seguir leyendo »