¡Paren el mundo que me quiero bajar!
Existen momentos en nuestra vida donde todo pareciera confabularse en contra de aquello que queremos, nos ponemos a correr buscando algo indeterminado, con el objeto de sentir que estamos avanzando hacia algún lugar o con la esperanza de encontrar la ansiada tranquilidad en alguna parte.
Son en esos momentos cuando me pregunto a mi misma porqué me puse una carga tan pesada, trato de mirarme en perspectiva y entender las razones que me tienen corriendo no sabiendo bien hacia donde ni cuál es el objeto de esa extenuante carrera. En la mayorÃa de los casos me encuentro con viejas ideas de auto exigencias y miedos al fracaso que me paralizan y ponen a ver todo de manera negativa. Me inunda la tristeza y la rabia, busco culpables que no son otra cosa que espejos de la desprotección a la que me estoy sometiendo. No estamos diseñados para estar estresados, no debiéramos estarlo nunca, si llegamos a ese punto quiere decir que no estamos cuidándonos como debiéramos, que estamos priorizando cosas externas a nuestra felicidad interna que es siempre lo más importante. Seguir leyendo »





