Infiltradas: El escape de Fernanda

Capítulo 8: El escape de Fernanda
Fernanda sabía que si no cumplía con la voluntad de Johnny, la vida de su padre corría peligro. Hace muchos años, cuando ella era una niña, el hombre que ella más admiraba en el mundo comenzó a hacer negocios con él. Sin saber cómo y cuándo, los hechos se fueron de control, quedando su papá con una cuantiosa deuda y acusado de un crimen que no cometió. La garantía para salvarse era estar disponible para cuando Johnny lo quisiera. Y así fue como la obligaron a entrar al cartel.
Pero ya estaba cansada y quería terminar con todo. Su nueva cabellera rubia no le agradaba para nada, y a pocos instantes de partir a su misión, Fernanda ya había tomado una decisión: escapar. Tenía todo preparado para desprenderse del yugo de Johnny ante la primera oportunidad.
-Vamos- le dijo Josefina de pronto- es hora de partir.
-Claro.
- ¿Te pasa algo chamaca?
- No –respondió Fernanda- ¿por qué?
- Te siento algo nerviosa.
- Bueno, no es para menos…
- Es verdad, es que es complicado trabajar aquí.
Fernanda se subió al taxi que la esperaba y se mantuvo cauta hasta notar que se encontraba bastante lejos de la mansión. Entonces, decidió que era su oportunidad.
-Al aeropuerto por favor.
- No puedo señorita, tengo que dejarla en una dirección precisa que me han entregado.
- Hágame caso, ¿quiere?
- Llamaré a la señora Josefina.
- No es necesario- precisó Fernanda- ella misma me confirmó que debemos partir hacia allá. Así que vamos, ahora.
El conductor la observó desconfiado por medio del espejo retrovisor, pero acató la medida. De pronto, su celular comenzó a sonar. Conversó algunos minutos y cortó.
- Aquí estamos- le señaló el chofer.
- Gracias, por favor espéreme.
Fernanda caminó hacia la salida de los pasajeros provenientes de los vuelos internacionales. Y allí pudo divisarlo. Era su padre que llegaba a México para cambiar en algo los planes. La idea era hundir a Johnny.

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